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11 June 2005 @ 02:20 pm
Miedo  
Título: Miedo
Petición de: adarae
Fandom: Harry Potter
Spoilers: Harry Potter y el Cáliz de Fuego
Personajes: Ron y Hermione
Notas: Eh… Bueno, no sé si es exactamente lo que te esperabas, pero es lo único que me ha salido. Llevaba un par de semanas pensando en escribirlo y aquí está, para que te encuentres un regalito cuando regreses de Barcelona. De todas formas, como manda la tradición, te prometo uno mejor. Algún día >.<






Miedo.

Hacía ya mucho tiempo, Hermione pensaba que el miedo era ese estado de ansiedad y nerviosismo al que se trasladaba justo antes de los exámenes. Cuando no podía cerrar los ojos durante más de dos minutos sin tener que volver a abrirlos de golpe y correr a por sus libros, para después terminar en un sillón de la Sala Común, repasando frenéticamente las últimas lecciones y temiendo que la falta de sueño la hiciera fracasar.

Después, su concepción del miedo había ido cambiando. En primero, cuando tuvo que cuidar del malherido Ron mientras Dumbledore seguía los pasos de Harry a través de las barreras que protegían la piedra filosofal, Hermione descubrió que ninguna crisis pre-exámenes podía compararse a la total impotencia que sintió entonces. Con un Ron por cuyas heridas no era capaz de hacer nada y un Harry que no sabía si volvería. Los dos únicos amigos que había tenido en la vida estaban pendientes de un hilo, y ella sólo podía esperar. Pensó que la garganta iba a quebrársele de la angustia que se aferró a ella como una afilada garra.
Más tarde, en cuarto, decidió que el auténtico miedo lo generaba la psicosis colectiva. Aún quedan en sus manos cicatrices, causadas por sus propias uñas cuando fue evidente que algo extraño estaba ocurriendo en el laberinto que constituía la tercera prueba del Torneo de los Tres Magos. Harry estaba allí dentro, o, mejor dicho; no estaba. Parecía habérsele tragado la tierra, y Hermione recuerda claramente cómo Ron y ella se miraban, de cuando en cuando, con los ojos muy abiertos e incapaces de hablar. Porque sus gargantas volvían a estar atenazadas por todas y cada una de las suposiciones de la gente que los rodeaba: Se lo han cargado, ¿has visto la araña?; creo que Krum no es buena gente; Cedric le ha hecho algo. Harry le ha hecho algo a Cedric.
Y cuando finalmente apareció, sujetando el cadáver de Cedric como si le fuera la vida en ello, Hermione experimentó por primera vez la sensación más desagradable de su vida hasta entonces: su corazón pareció detenerse, el aire se tornó más denso y los sonidos a su alrededor se amplificaron hasta generar un torbellino capaz de terminar con la cordura de cualquiera.

Luego habían llegado los TIMOs.

Pero incluso lo que había sentido en el Departamento de Misterios, mientras una horda de mortífagos los perseguía, había sido superado después. Tal vez fuera porque no le había dado tiempo a ver demasiado, ni a temer por su propia vida. Recuerda haberse sentido, antes de desvanecerse por el extraño encantamiento que le lanzó Dolohov, como inmersa en uno de esos sueños en los que se trata vehementemente de llegar a alguna parte. Esos sueños en los que sólo se puede correr, correr y correr, pero la puerta que se trata de alcanzar cada vez está más lejos o los pies se adhieren al pavimento de alguna forma inexplicable.
Se había sentido así al haber pensado, sin poderlo evitar, que jamás iban a conseguir salir de aquel lugar. Los mortífagos, además de ser mortífagos, los superaban en número, y el Departamento de Misterios era un peligro en sí mismo, lleno de puertas, secretos y trampas. Sólo les quedó la opción de correr, hasta que el cansancio o la muerte los venciera o se les adhirieran los pies al pavimento.

No obstante, nada de eso había sido miedo. Hermione lo sabe bien, por fin. En los pocos días que lleva en la enfermería ha aprendido más cosas sobre el miedo que en cinco años de aventuras mortales.

Las tormentas no dan miedo. Las tormentas llegan, arrasan y destrozan, pero incluso el temor que inspira verlas aparecer sigue sin ser miedo. El auténtico miedo llega después, cuando una cierta calma ya se ha instalado en el ambiente. Ese miedo verdadero se filtra por todos y cada uno de los rincones del alma de una persona y sacude los cimientos de absolutamente todo en lo que se cree. Cualquier pensamiento sucumbe ante él: los positivos, por si la tormenta vuelve y los destroza de nuevo; los negativos, por si se hacen realidad.

El miedo real se aprovecha del silencio, de la misma calma, para hacerla parecer amenazante y opresiva. El miedo toma a la calma y la transforma en angustia, toma el aire y lo convierte en un fuego que corroe los pulmones con cada inspiración.

Por eso Hermione prefería las noches en las que Ron hablaba en sus pesadillas antes que las de ahora, en las que el Ungüento Amnésico del Doctor Ubbly empieza a hacerle efecto y ya consigue dormir bien. O, por lo menos, en silencio. Hermione prefería escucharle gritar: al menos sabía cuándo levantarse y sacarle de las horribles visiones en las que parecía estar envuelto.

Pero ahora Ron calla, y la deja a solas con el miedo. Cuando la señora Pomfrey echa a las últimas visitas de la tarde y la luz, por las ventanas, comienza a volverse rojiza, Hermione empieza a angustiarse. A medida que la oscuridad avanza, también se hace más apretado el nudo en su pecho, y reza para que no llegue el momento de apagar todas las lámparas. Cuando esto ocurre, sus ojos se abren como platos y tiene que aferrar sus sábanas con toda la fuerza de sus nudillos para no gritar.
Al cabo de un instante, escucha la respiración pausada de Ron en la cama de al lado, pero sabe que no importa: las marcas de los pensamientos siguen grabadas en sus brazos, y seguro que vuelve a estar dentro de una pesadilla a la que Hermione no consigue llegar. Ella sólo corre y corre en su mente, pero su angustia y su miedo verdadero alargan el camino hasta levantarse y despertar a Ron, y le pegan el cuerpo entero al colchón.

Sabe que no podrá dormirse hasta que el agotamiento venza a sus párpados. Y hasta que el efecto de las diez pociones que tiene que tomar venza al miedo y al silencio. Apenas se atreve a respirar.

–Hermione –dice él entonces. Su voz ha escapado de la pesadilla y ha roto la calma. –Estoy bien.

–Ah.

Y entonces sólo pasan un par de minutos hasta que sus nudillos se relajan y sueltan las sábanas. Y sólo otro minuto más hasta que sus párpados se cierran, y apenas segundos hasta que su respiración se vuelve acompasada y regular.

Porque, si hay algo importante que Hermione sabe acerca del miedo, es que sólo la voz de Ron Weasley puede librarla de él.
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Current Mood: scaredscared
Current Music: Getting smaller (Nine Inch Nails)
 
 
 
Coschilvi_cos on June 11th, 2005 12:38 pm (UTC)
Precioso T_T
Deira Thul [The Outlaw Torn]deirathul on June 13th, 2005 08:16 am (UTC)
Gracias, linda :*********
kuinsikuinsi on June 13th, 2005 11:39 am (UTC)
Esh muy mono :____________)
Cierto, un poco angst, pero mu mono :___________________)
Y es que la voz de Ron Weasley.... :D~~~
XDDDDDDDDDDd
Deira Thul [The Outlaw Torn]deirathul on June 13th, 2005 12:43 pm (UTC)
Shi, es que Ron arranca los malos pensamientos de raiz y los sustituye por otros... "distintos" xDDD

Gracias, bicho :*
Adhara Phoenixadhara on June 13th, 2005 12:30 pm (UTC)
Ay T_____T Uhm. Estoy intentando explicarme mentalmente sobre mis opiniones sobre esa sensación asquerosa de "ya no voy a volver a pasar tanto miedo nunca más", hasta el momento en que llega el momento que deja a esa sensación en pañales y vuelves a pensarlo, y lo bien que lo has descrito, pero es que no me sale nada coherente. De hecho creo que mi frase anterior es lo menos coherente que he escrito en siglos >.< Y mira que soy la reina de las incoherencias >.<

La cosa es que es precioso T______T Menuda psicóloga tejoncilla estás hecha :********
Deira Thul [The Outlaw Torn]deirathul on June 13th, 2005 12:46 pm (UTC)
Jejej, pues yo he entendido tu frase. Me ha costado un par de relecturas, pero la he entendido xDDD

Gracias, viborilla xDDD *la achucha*
Adaraeadarae on June 27th, 2005 01:17 pm (UTC)
GOMEN, GOMEN, GOMEN.
Ada hace mil reverencias.
Se ve que se me perdio tu entrada entre las otra miles que tenia cuando volvi.

Es muy bonito. A veces yo tengo miedo. Miedo de Sadako, miedo de despertarme. Miedo de dormir. Miedo del olvido.
Y como a Hermione, una palabra, un gesto, quizas una sonrisa, me hace levantarme y vencerlos a todos.

Porque si algo he aprendido, es que ser valiente, no es no tener miedo, sino enfrentarse a ellos.

Gracias, de verdad, al leer tu historia, me has librado de unos cuantos miedos.
:*********************************
Deira Thul [The Outlaw Torn]deirathul on June 27th, 2005 03:31 pm (UTC)
Ay ^_________^ Ya me puedo morir tranquila :*** Me alegro mucho de que te haya gustado, preciosísima :********************

*achucha*
(Anonymous) on December 5th, 2005 04:14 pm (UTC)
Muy Lindo. Me encantó.
Valy